John F. Peto

John F. Peto
Cuadro de John F. Peto (detalle)

martes, 29 de enero de 2013

MARIDAJES CON LIBROS


Éste es un post frívolo, anticipo. Quedan avisados, no me vengan luego con que les parece una superficialidad eso de clasificar los libros de acuerdo a su potencial para combinar con vinos, tés o quesos. Ni quiero comentarios de "el esnobismo ese del maridaje, la típica tontería de yuppies aborregados que se creen gastrónomos porque fueron a una cata". Yo también lo pienso, oigan. Pero estamos en lo más crudo del invierno, es tiempo de pasar la velada leyendo en el sofá, cobijado por una mantita, teniendo a mano una infusión caliente, o un vaso de buen vino... Una cosa lleva a la otra. Por si fuera poco, he descubierto un lugar donde venden unos tés absolutamente sensacionales y llevo unos días probando todo tipo de mezclas exquisitas. Era inevitable que en mi cerebro se pusiese a pensar qué libro le convendría más a cada uno de esos brebajes. Y es que yo soy de la escuela que cree que la lectura puede (debe) ser una experiencia profundamente sensorial. Así, ¿qué mejor que el olor y el gusto de una bebida se vean reflejados en las imágenes que evoca una novela? O viceversa, claro. Éstas son, pues, algunas de las ideas de maridaje que propongo.
  •  Con una taza de Darjeeling: Negro, aromático, con un toque especiado. Es el momento de releer esa gran novela sobre el Imperio británico en la India, el Cuarteto del Raj, de Paul Scott. Aunque nadie parece acordarse de ella -la última edición en castellano es de hace como diez años-  ese cuarteto novelístico, escrito a contrapelo, en los años sesenta, cuando nadie, y menos los británicos, quería acordarse de ese imperio que acababa de irse al garete, fue alabado por la crítica como "una extraordinaria contribución a la literatura inglesa". Es además una lectura llena de personajes fascinantes, y magníficamente ambientada. Si les da pereza embarcarse en este ciclo novelístico -más de mil páginas en la edición inglesa de Everyman- hay una magnífica serie de la BBC. En uno u otro formato, el té la acompaña divinamente.

  • Con un Earl Grey aromatizado con rosas o cítricos: con este elegante té con un toque femenino casi es obligado recurrir a una novela policiaca clásica. Nada de escandinavos deprimidos y cadáveres destripados: un buen misterio ambientado en una rectoría, o en una gran casa campestre. Mi elección: Hamlet, venganza, de Michael Innes. Asesinatos en una casa señorial en el marco de una representación de Shakespeare. ¿Se puede pedir más?
  • Con un té verde chino. La ligereza de este té y su sabor delicado exige una lectura igualmente ligera. Mi repertorio de lecturas de autores chinos no es muy amplio, me temo, de modo que opto por una bastante occidentalizada: El club de la buena estrella de Amy Tan. Ya les dije que esto iba a ser frívolo.

Pero ¿qué es esto? ¡Agua caliente coloreada!. ¿Esto no iba de maridajes? No nos olvidamos del vino, no. Pero es que me he puesto a pensar y los maridajes libros-vinos darían para otro artículo, mucho más largo. Para no dejarles con la miel en los labios (o con la copa vacía en la mano), una última sugerencia de maridaje. Con graduación alcohólica, esta vez:
  • Uno de mis vinos preferidos, el delicioso tinto Juan Gil -un sorprendente vino criado en Jumilla que  pulveriza la mala fama que tradicionalmente arrastraban los tintos de esa región- es ideal para sentarse en el sillón alternando alguno de los Episodios nacionales de Galdós con este vino. Vayan con cuidado, antes de que se den cuenta habrán terminado la novela y la botella, todo a la vez.
Y no sigo, que como ven amenazo con ponerme pedante. Aunque otro día he de hablar de los blancos, que tan bien acompañan a la novela americana.

26 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho esta entrada...eso de combinar el té con las lecturas, es muy buena idea. Parece que una un algunas bebidas combinan mejor con ciertos libros. A mí me pasa también con la música...hay libros con los que necesito algo de música de fondo...pero no me valdría cualquiera. Con otros, nada de ruido...el propio de la casa...
    Me ha gustado mucho leerte. Para mí Earl Grey siempre lleva algo de misterio y me gusta con novelas de intriga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah, el maridaje música-libros también tiene muchas posibilidades. Es cierto que a veces necesitan música y otras, silencio.

      Eliminar
  2. Voy a probar esos tés, seguro. Me has tentado muchísimo. Lo que no sé es si te haré caso con la lectura. :-))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ver qué te parecen los tés. Y en cuanto a lectura, cualquier buen libro puede servir igual.

      Eliminar
  3. A mi me resulta muy fácil relacionar mis lecturas con un buen té, rooibo o vino tinto, de hecho lo hago muchas veces y como me encanta acurrucarme con mi mantita en el sillón para leer mientras disfruta de una de esas bebidas te entiendo perfectamente. Mi último descubrimiento fue un té negro aromatizado con vainilla que rebaja la fuerza del primero con la suavidad del segundo. Una bebida ideal para un buen libro costumbrista.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Y qué titulo en concreto sugerirías para el té a la vainilla? Tengo curiosidad...

      Eliminar
  4. ¡¡Snob!!! XD

    Me ha encantado la entrada...XD..yo estoy tomando english tea nº1 mientras te leo...

    Probaré el Jumilla se lo pasaré al ingeniero a ver que opina.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ver qué piensas del Jumilla. ¡Los snobs somos así XD!

      Eliminar
  5. La relación té-libro es un plus, otra dimensión, un deleite más. Me encanta el té, es casi una adicción. De modo que probaré las combinaciones que propones, seguro que disfruto un montón. Gracias, Elena, un beso

    ResponderEliminar
  6. Pues yo recomiendo el Chai, especiado y picante (advierto que yo preparo la mezcla en casa), proponiendo una lectura de género fantástico / terrorífico: "La casa en el confín de la tierra" de W. H. Hodgson; "El búho ciego" de Hedayat; o incluso algo de Arthur Machen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese Chai picante suena muy atractivo... Igual que las lecturas que recomiendas, muy adecuadas a la bebida. Gracias.

      Eliminar
  7. ¡Qué entrada más bonita!
    Yo también soy de las de té (en mi caso English breakfast) y lectura.

    Te sigo desde ahora y te invito a visitar mi blog.
    Un saludo! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por seguirme y por comentar. Ginger.

      Eliminar
  8. ¿Por qué tendrá el té tanto éxito entre las personas que desarrollan el hábito de la lectura? Es extraño, pero es una coincidencia frecuente. Como estoy enganchado hace tiempo al del extremo oriente, voy a hacer una propuesta para tu té verde: Historias de Pekín, de David Kidd, la revisión de All the Emperor´s Horses publicada en Libros del Asteroide, que todavía llega a describir la exquisita sofisticación cultural de la China milenaria en el momento en que empezaba a desaparecer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me anoto la recomendación. Viniendo de ti y estando publicada por Libros del Asteroide, tiene que ser buena seguro.

      Eliminar
  9. Uy, soy más de roiboos pero me ha encantado la entrada ¿Existe mayor placer en una tarde de invierno que acurrucarte en el sofá con una manta, una infusión calentita y un buen libro? O en el verano, estar sentada en la tumbona, bajo un arbol leyendo y con una copa de vino o una limonada al lado?

    Me hace gracia la coincidencia. Justo cuando publicas esta entrada estaba pensando entre la relación entre literatura y vino e intentando maridar las mermeladas que hago con libros.

    P:D: El cuarteto del raj es una de esas joyitas olvidadas y la serie, como todas las inglesas, muy buena. Fue la que me llevó a los libros.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué bien encontrar a otra fan del Cuarteto del Raj! Yo no he visto la serie, pero cualquier día caerá... Por cierto, a ver si haces una entrada sobre mermeladas, me encanta el tema.

      Eliminar
  10. Chai, siempre chai para mi (bueno, earl grey también). Si no quieres mezclar tu el chai, la mezcla que hacen en el Caj Chai de la calle del Call es absolutamente genial... reconozco mi perdición por los tés negros y picantes. No es de extrañar entonces que el libro que más curiosidad me provoca es el del Cuarteto, que tengo en mira desde ya hace una temporada pero del que, sin encontrar demasiadas opiniones por internet, no sabía que pensar, así que si dices que te gusta se va a la lista de la compra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se agradece la recomendación de la tienda de té. A mi vez, correspondo recomendando de nuevo el Cuarteto de Scott.

      Eliminar
  11. Siempre asocio "El Gatopardo" al Donnafugata.
    Por cierto, si te gusta el Juan Gil prueba el "Clio" (de la misma bodega), es algo más caro pero lo vale. Eso sí, después de acabar con la botella concentrarse en el libro cuesta un poco.

    ResponderEliminar
  12. Si tuviera tiempo y algo más de conocimiento de tés creo que me dedicaría a maridar tés y libros y escribir sobre ello en el blog, porque es muy curioso. Es una buena idea de esas para "algún día"...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, lo de los maridajes daría para un blog entero...

      Eliminar
  13. Soy mas de café que de té pero soy fan del Cuarteto del Raj a muerte.Lo leí hace mucho tiempo pero es inolvidable

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ocurre lo mismo que a ti, Madrapore. Me resulta incomprensible que no sea una obra mucho más famosa y más leída.

      Eliminar