John F. Peto

John F. Peto
Cuadro de John F. Peto (detalle)

sábado, 1 de septiembre de 2012

HÁGALO USTED MISMO

Lutero se las compuso solo
Desde la irrupción de la edición digital, asistimos a un continuo debate respecto a si los escritores deben seguir la ruta tradicional, es decir, intentar publicar su obra a través de una editorial, o lo que se ve como el camino novedoso, la autopublicación. Sin ánimo de entrar ahora en este debate -sobre el que habría mucho que decir- quiero sólo señalar que los defensores de la autoedición parecen olvidar que esta última (aunque con otros nombres) hace siglos que existe. Innumerables escritores desconocidos, así como algunos muy conocidos, han recurrido a ella a lo largo de los siglos. A veces por necesidad, a veces por elección. Para subrayarlo, viene muy a cuento una exposición que tuvo lugar recientemente en la Whitechapel Gallery de Londres, en el marco de su programa "Writers in Residence" que cada año invita a algún escritor a poner en marcha una serie de actividades en torno a la escritura como arte y a la escritura como lente a través de la cual observar el arte. Con el título de Do or DIY, se trata una aproximación al oculto arte de la edición "hágalo-usted-mismo", según lo han practicado diversos autores notables de la cultura occidental. Empezando ni más ni menos que por Martín Lutero, pues, ¿qué mejor acto de autopublicación hay que el hecho de colgar tu obra (en su caso, las famosas 95 tesis) en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg?
 
Empezó autoeditándose, pero pronto encontró editor...
Los poetas siempre han sido notorios autoeditores, ya se sabe que la poesía suele ser cosa de minorías... En el catálogo de la exposición se menciona el caso de Walt Whitman, que pagó de su bolsillo la impresión de los cerca de 800 ejemplares de que constó la primera edición de su Hojas de hierba (parece que también echó una mano en los trabajos de imprenta), entre otros.  Pero sin necesidad de ir tan lejos,  la edición del primer libro de poemas de Federico García Lorca, Impresiones y paisajes, fue costeada por su padre.
También recurrió a la autopublicación Marcel Proust, que era persona de posibles. Es conocida la anécdota del rechazo que sufrió el primer volumen de su ciclo novelístico En busca del tiempo perdido por parte de Gallimard, que acabó publicándose bajo el sello de Grasset, pero lo que muchos no saben es que el propio Proust corrió con los gastos de esa edición. Al fin y al cabo, ya había sufragado la publicación de una obra anterior, Les Plaisirs et les Jours. Un caso modélico de autopublicación lo constituye Virginia Woolf, que publicó sus primeros libros en la imprenta casera que su esposo Leonard y ella instalaron en 1917 en el comedor de su casa. Eso sí es autoedición. Y de excelente calidad además, sólo hay que ver algunas de las primorosas ediciones que produjeron durante ese primer estadio artesanal.
De modo que nada de lo que ahora preconizan los defensores de la autoedición es un fenómeno nuevo. Publicar o no publicar, esa es la cuestión. Desde siempre, el que quiere publicar ha encontrado maneras de hacerlo. La fama, el dinero, el aplauso... todo eso es otra historia.

 
 

7 comentarios:

  1. Hace poco publicaron en Brainpickings las reflexiones de Anaïs Nin sobre su relación con las máquinas en el proceso de impresión para la autopublicación de Winter of Artifice. Es un texto precioso. Este es el link: http://www.brainpickings.org/index.php/2012/08/30/anais-nin-letterpress/

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    1. Muy bonitas reflexiones, Niágara. Gracias por el enlace.

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  2. ¿Los blogs son una autopublicación con automaquetación incluida?

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    1. Pues sí, creo que los blogs también son una forma de autopublicación. Pero para mí la esencia del blog es la comunicación, la interactividad. Es decir, el sentido de un blog está en el diálogo que se establece entre autor y lectores. Si no es así, se convierte en otra cosa.

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  3. Algo así debió de pensar una señora de Borja cuando vió como se estaba deteriorando el mural de la iglesia en el que había el famoso "Ecce Homo" (Y perdón por el off topic) ;)

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  4. Hola! qué tal? Acabo de descubrir tu blog, le he estado echando un vistazo y me ha gustado mucho, volveré a visitarlo más a menudo, te mando un abrazote!

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    1. Muchas gracias por tu visita, David. ¡Espero verte a menudo por aquí!

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