Por el título, se diría un libro de autoyuda: Cómo vivir. O una vida con Montaigne en una pregunta y veinte intentos de respuesta. Aunque estrictamente se trate de una biografía, esta inteligente mirada a Montaigne, a su vida y su obra, escrita por Sarah Bakewell, es mucho más. Ante todo, una lectura apasionante y una deliciosa introducción a la figura de Montaigne y a su obra. Pero no sólo eso. Es también una historia de los lectores de Montaigne, de la huella que ha dejado en diferentes personas, de cómo cada época se ha apropiado de su obra y la ha hecho suya, de por qué esos Ensayos (no olvidemos el significado de la palabra ensayo: "intento", "tentativa". Montaigne no pretende sentar cátedra ni convencer de nada, más bien al contrario) hablan a cada lector como si hubiesen sido escritos sólo para él. De por qué las reflexiones de un noble francés del siglo XVI que habla ante todo de sí mismo pueden tener valor universal. Como dice la autora, los Ensayos "crean un autorretrato sincero que es también un espejo, pues Montaigne creía que 'cada hombre lleva en sí la forma de la entera condición humana' y pensaba que abriendo su propia mente podía revelar a los demás la suya". Una biografía insólita que no sólo informa y entretiene, sino que hace pensar, que nos invita a cuestionar -como hace el propio Montaigne- nuestra postura ante la vida y sus contrariedades. Luego, sólo queda sumergirse gozosamente en los propios Ensayos y averiguar si, como dijo de ellos Ralph Waldo Emerson: "Me parecía como si hubiese escrito yo mismo el libro, en una vida anterior".
A pesar de que no es un libro de autoayuda, al terminar de leerlo habremos aprendido algo acerca de cómo vivir. No es poco.








